Llegábamos con las ganas acumuladas y esa sensación de saber que no podía ser sino simplemente ¡increible!
Aturulladas en Londres, aturullando a los londinenses... así fue nuestro comienzo en la ciudad de los conductores invisibles y las cenas a las seis de la tarde. (Si preguntais a un londinense os dirá que el volante está a la derecha, que no toman té "at five o'clock" y que cenan a las 9 de la noche, ¡no les creais!)
No hubo nada como ignorar las indicaciones de todo aquel al que preguntábamos cómo llegar a Islington (allí se encontraba nuestro "Couch" esperándonos) y guiarnos por nuestro gran sentido común propio de dos estudiantes salmantinas, pues éste consistía en una ley universal que, como comprobamos, se exceptúa en Inglaterra: 4 paradas de metro = más o menos 1 hora y media andando (o así queríamos creerlo nosotras... ¡pobres inocentes!)
¿El resultado? Muy simple: 3 horas caminando (2 de ellas pasadas literalmente por agua) de noche y tremendamente cansadas. Nuestra única referencia para ubicarnos consistía en un "mini" plano de una décima parte de Londres y los nombres de las paradas de autobús que encontrábamos en nuestro camino, que nos recordaban lo lejos que quedaba aún nuestro destino.
| Soho |
La llegada a la casa resultó sorprendente para nosotras por lo acogedor del hogar y sospecho que también para nuestros anfitriones (por el estado en el que nos encontrábamos).
Noche de ubicación, de presentaciones y de regalos "from Spain". Una caja de pastas, una original postal cuyo texto fue resumido por brillantes mentes como: "Don't touch my fucking books" (explicar qué llevó a ello me llevaría varias páginas de devaneos mentales que prefiero evitar) y un sapo decorativo de escasa belleza pero indudable encanto, fueron nuestra carta de presentación. ¿La suya? Una demostración de sus habilidades "mano a mano" frente a la Play Station.
Todavía no sabíamos lo que 3 días y 4 noches podían dar de sí... ¡Tampoco tardaríamos demasiado en descubrirlo!
Día 1 (2ª noche)
¡Madrugón! A las 8:00 a.m. en pie para cumplir con nuestro programa. Estábamos medio muertas pero animadísimas, eso sí.
Nuestro itinerario fue el siguiente:
- KING'S CROSS (intentamos ir a Howgarts pero por lo visto llegamos tarde y ya habían cerrado la entrada al anden 9 y 3/4... ¡una pena!)
- PARLAMENTO Y WESTMINSTER ABBEY (not typical photos at all) Fue realmente el comienzo del día, con un sol inpropio de la ciudad y un aire navideño que acompañaba nuestro buen humor.
- BUCKINGHAM PALACE. Llegamos con el tiempo justo para ver el final del cambio de guardia (empieza a las 11:30 y dura 45 minutos... demasiado tiempo para nosotras) y en la hora crítica y precisa para hacer un típico almuerzo inglés, eran las 12:15 y sentadas enfrente de Buckingham disfrutamos de nuestro estupendos sandwiches caseros con las "preciosas palomas londinenses" (que tienen una identidad especial...) a nuestro alrededor, lo cual no era demasiado agradable y por tanto, terminamos el bocadillo en tiempo record. Un té caliente y a St James's Park entre pelícanos y ardillas... ¡En nuestra salsa!
- PICADILLY. Pasando de camino por Trafalgar Square. Recorrimos las calles del Soho y Covent Garden, en busca de muffins y... ¡postales, postales y más postales!
- HARRODS. Expresión de lujo. ¿Para qué decir más? Increible de ver, es básicamente lo que se puede hacer allí, observar un ritmo de vida algo alejado de nuestro día a día... why not? Sin darnos casi ni cuenta se hicieron las 6 de la tarde, hora de la cena. De vuelta a Soho y China Town a por un buen plato de Fish&Chips para terminar el día ¡con fuerza!
La noche terminó con la imagen de Héctor (nuestro anfitrión) comiendo aguacates en tostadas a las 12 de la noche, ¡cómo no! ;)
Día 2 (3ª noche)
¡Comienza otro nuevo y turístico día! Disfrutando de las cabinas, el famoso "tube" y los estupendos lugares de London City.
Después de la visita al museo y sus cientos y cientos de momias, estatuas y sarcófagos (y, de nuevo almuerzos entre palomas hambrientas) decidimos tomarnos un descanso turístico visitando una de las grandes calles de tiendas, compras, compras y más compras: OXFORD STREET, ¡una auténtica locura!
Después de un día tan intenso, ¿qué mejor que un café caliente y una muffin para descansar y reponerse?
Intentamos volver a uno de los rinconcitos descubiertos por la mañana, pero nos encontramos con una improvisada "New year's party". Sí, allí estaba la gente alrededor de un gran árbol navideño, cantando villancicos y gritando la cuenta atrás con la que en el resto del mundo despiden el año. ¡Realmente algo para disfrutar!
Ya de vuelta a casa pasamos por un "Tesco Supermarket" para comprar patatas y huevos para compartir con nuestros amiguitos una típica receta española... ¡LA TORTILLA DE PATATA!
Así lo hicimos.
¡Todo un éxito! Solo falta que la próxima vez no nos dejemos un dedo en ella...
| Noche de tortilla |
| Alex y yo... y ¡"Los Manolos"! |
| Hector (Macaulay) |
Bailes flamencos, nuestro amigo Macaulay (dice que se llama Hector, pero yo creo que es un pseudónimo para vivir fuera de la popularidad holliwoodiense) y muchas muchas risas ;)
Día 3 (4ª y última noche)
No se si el día comienza exactamente a las 8 de la mañana cuando Hector nos desperto descubriendo que se había dormido en "nuestro" sofá, con más exactitud, había ocupado mi mitad del sofá como colchón y mis extremidades inferiores como almohada (intrusión en toda regla, ¡eh!)... Sin embargo, tras desearnos buenas noches, o días o dulces sueños sin más, volvimos a dormir hasta las 11, que ya decidimos levantarnos para no desaprovechar el último día de turismo londinense.
Tuvimos la fuerza de voluntad suficiente como para abandonar a "Cesc Fabregas" y seguir adelante con nuestro plan de pasar el día en CAMDEN.
Nos dieron las 6 de la tarde y nos apetecía terminar nuestro viaje con un paseito por el LONDON EYE (18 libras por observar Londres y el Támesis desde las alturas... era de noche y mereció la pena la vista, y a cambio solo tuvimos que compartir cervezas el resto de la noche, ¡wooow!)
Teníamos pensado ir a casa y tomar una cerveza bien en casa o en cualquier bar que éstos pudiesen enseñarnos y disfrutar de una noche tranquila.
Nuestros planes se vieron frustrados cuando, al llegar a casa agotadas por el completo día, Hector nos propuso acompañarles a una fiesta de cumpleaños de algún amigo, que sigo sin saber quien es.
| Vista de Londres desde el London Eye |
A las 10, puntuales, salimos hacia la fiesta Riccardo, Alex, Hector, David, Angie y yo. Encontrándonos con una nueva compañía: Max, fuimos directos a la estación de metro de "Angel" camino a "Old Street", donde estaba el bar al que nos dirigíamos. Al llegar descubrimos que no nos dejaban pasar ("You'r not on the guest list..." para amenizar el momento). Una de de las opciones era saltar un muro, opción que Angela se tomó muy a pecho, pero finalmente conseguimos entrar gracias al asombroso poder de convicción de Hector ante la portera del "garito".
Bailes (más Macarena versionada), grata compañía, aplicaciones de movil muuuuy interesantes, cervezas compartidas (mientras otros se tomaban los cubatas de whisky de dos en dos), invitaciones para una fiesta de año nuevo en Londres, conversaciones en inglés de dos horas sobre conversaciones en inglés... Nuevas lecciones de "inglés contemporaneo": WAA PASA?, WAA HEC? y fonética, por supuesto: [DUDE /dju:d/ , I've got a JOB /dʒɑ:b / in COPENHAGUEN /koʊpənheɪɡən/]
- Hey, i’m learning lots of different words and things today! (palabras emocionadas de la menda) ;)
¡No se puede decir que la noche no fuera completa!
Así termina la primera parte de la noche, ¿pero hay más? ¡Por supuesto! Como, por supuesto, los bares cerraban a las 2, y ese día no iba a ser distinto, tuvimos que buscarnos la fiesta en otra parte.
Un taxi de nuevo al barrio y aparecimos en una fiesta en "Copenhaguen St.", donde al entrar descubrimos a más de cien personas repartidas por todas las habitaciones de la casa...
Una botella de sidra encontrada y ya teníamos montada nuestra fiesta particular en el patio de la casa. Mucha bebida, mucha emoción... y ¡poquísimas ganas de terminar la velada!
We should move there forever, shouldn't we? Soñar siempre fue gratis y esos 3 días cortos, pero increibles.Siempre es estupendo conservar buenos recuerdos y la nueva amistad de unos simpáticos londinenses :)
Ya se planea una segunda parte... ¡y hemos puesto el listón bien alto!
http://www.youtube.com/watch?v=QcPvHkXfqoc
http://www.youtube.com/watch?v=rguhxKEBlr4
En fin, te odio.
ResponderEliminarVente apacá y vámonos de viaje!
pero que ganas de volver a London...
ResponderEliminarvaya maravilla de ciudad!