martes, 30 de noviembre de 2010

LONDON CALLING

Ya hacía tiempo...
Llegábamos con las ganas acumuladas y esa sensación de saber que no podía ser sino simplemente ¡increible!

Aturulladas en Londres, aturullando a los londinenses... así fue nuestro comienzo en la ciudad de los conductores invisibles y las cenas a las seis de la tarde. (Si preguntais a un londinense os dirá que el volante está a la derecha, que no toman té "at five o'clock" y que cenan a las 9 de la noche, ¡no les creais!)

No hubo nada como ignorar las indicaciones de todo aquel al que preguntábamos cómo llegar a Islington (allí se encontraba nuestro "Couch" esperándonos) y guiarnos por nuestro gran sentido común propio de dos estudiantes salmantinas, pues éste consistía en una ley universal que, como comprobamos, se exceptúa en Inglaterra: 4 paradas de metro = más o menos 1 hora y media andando (o así queríamos creerlo nosotras... ¡pobres inocentes!)
¿El resultado? Muy simple: 3 horas caminando (2 de ellas pasadas literalmente por agua) de noche y tremendamente cansadas. Nuestra única referencia para ubicarnos consistía en un "mini" plano de una décima parte de Londres y los nombres de las paradas de autobús que encontrábamos en nuestro camino, que nos recordaban lo lejos que quedaba aún nuestro destino.

Soho
Alguna especie de sentido común apareció en nosotras e hizo que por fín cogiéramos el metro lo que nos quedaba de camino (tan solo un par de paradas, aunque por 4 libras bien podíamos haberlo amortizado pasando la noche dando vueltas "underground").

La llegada a la casa resultó sorprendente para nosotras por lo acogedor del hogar y sospecho que también para nuestros anfitriones (por el estado en el que nos encontrábamos).

Noche de ubicación, de presentaciones y de regalos "from Spain". Una caja de pastas, una original postal cuyo texto fue resumido por brillantes mentes como: "Don't touch my fucking books" (explicar qué llevó a ello me llevaría varias páginas de devaneos mentales que prefiero evitar) y un sapo decorativo de escasa belleza pero indudable encanto, fueron nuestra carta de presentación. ¿La suya? Una demostración de sus habilidades "mano a mano" frente a la Play Station.
Todavía no sabíamos lo que 3 días y 4 noches podían dar de sí... ¡Tampoco tardaríamos demasiado en descubrirlo!

Día 1 (2ª noche)
¡Madrugón! A las 8:00 a.m. en pie para cumplir con nuestro programa. Estábamos medio muertas pero animadísimas, eso sí.

Nuestro itinerario fue el siguiente:

  • KING'S CROSS (intentamos ir a Howgarts pero por lo visto llegamos tarde y ya habían cerrado la entrada al anden 9 y 3/4... ¡una pena!) 
  • PARLAMENTO Y WESTMINSTER ABBEY (not typical photos at all) Fue realmente el comienzo del día, con un sol inpropio de la ciudad y un aire navideño que acompañaba nuestro buen humor.